www.diaconos.com.ar

Principal Volver

Conclusiones del Encuentro Latinoamericano de Obispos Presidentes y Secretarios Ejecutivos de las Comisiones Episcopales Nacionales de Diaconado Permanente
Bogotá, 26 a 30 de agosto de 2002

DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA LA ANIMACIÓN DEL 
DIACONADO PERMANENTE




DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA LA ANIMACIÓN DEL 
DIACONADO PERMANENTE


Conclusiones del Encuentro Latinoamericano de Obispos Presidentes y Secretarios Ejecutivos de las Comisiones Episcopales Nacionales de Diaconado Permanente. Bogotá., 26 a 30 de agosto de 2002


INTRODUCCIÓN

El Encuentro Latinoamericano de Obispos Presidentes y Secretarios Ejecutivos de las Comisiones Episcopales nacionales de Diaconado Permanente, realizado del 26 al 30 de agosto del 2002, en Bogotá, Colombia, se propuso animar el trabajo de las Comisiones Episcopales Nacionales de este ministerio, mediante la reflexión sobre los últimos documentos de la Iglesia y la evaluación de la recepción del Primer Congreso Latinoamericano del Diaconado Permanente de 1998.

El trabajo fue preparado mediante una consulta que se hizo a todas las Comisiones Nacionales. Con las respuestas de 12 países, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Venezuela, se pudo redactar un documento que nos sirvió como instrumento de trabajo.

Nuestro Encuentro se enriqueció con las presentaciones que hicieron el P. Valter Goedert, de Brasil; Fray José Gabriel Mesa, de Colombia; y el Diácono Permanente Ludwig Schmidt, de Venezuela. Contamos también con el aporte del Diácono Albert Biesinger, del Centro Internacional del Diaconado.

A partir de la consulta y de las ponencias, los participantes identificamos los "Desafíos" y elaboramos las "Recomendaciones" sobre ocho aspectos: el conocimiento y la aplicación de los documentos más recientes sobre el Diaconado Permanente; el desarrollo de la reflexión teológica pastoral sobre este ministerio; la Pastoral de las vocaciones al Diaconado Permanente; el acompañamiento y discernimiento en la etapa de la promoción de los aspirantes; la formación inicial de los candidatos; la selección de los candidatos para acceder al sacramento del Orden; la formación permanente; y el acompañamiento de los Diáconos Permanentes en su vida y en su ministerio.

Optamos por presentar los "Desafíos" y las "Recomendaciones" de cada uno de los ocho aspectos según tres niveles: diocesano, nacional y latinoamericano. Salvo que explícitamente se diga otra cosa, las recomendaciones se dirigen a los responsables del Diaconado Permanente en cada nivel: Comisión diocesana, para la diócesis, Comisión nacional, para el país, y Departamento de Vocaciones y Ministerios del CELAM, para el nivel latinoamericano.


1. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA
FAVORECER EL CONOCIMIENTO Y LA APLICACIÓN DE
LOS DOCUMENTOS MÁS RECIENTES SOBRE EL DIACONADO PERMANENTE

a) A nivel diocesano

Desafío: Muchos Presbíteros, Religiosos y Laicos no conocen suficiente el ser y la misión del Diácono Permanente y, menos aún, los documentos sobre este ministerio. La diversidad de culturas y el analfabetismo dificultan aún más el conocimiento y la aplicación de dichos documentos. 

Recomendaciones.

· Dar a conocer, total o parcialmente, los documentos más recientes sobre el Diaconado Permanente, especialmente la Ratio y el Directorio para el ministerio y vida de los Diáconos Permanentes, así como las Conclusiones del Primer Congreso Latinoamericano sobre este ministerio, a fin de facilitar el conocimiento del ser y la misión del Diácono Permanente a los diversos sectores de la Iglesia:
· A los presbíteros, sirviéndose de las reuniones de presbiterio que ya se realizan.
· A los seminaristas, por medio de cursos y talleres de acuerdo al plan de formación de los seminarios y casas de formación. Será conveniente, también, integrar el tema del Diaconado Permanente en los procesos de acompañamiento y discernimiento vocacional de los seminaristas.
· A los Diáconos Permanentes y a quienes se preparan para serlo, exigiendo que tales documentos sean materiales fundamentales en la preparación de los candidatos y en la elaboración de sus trabajos de investigación. Mucho ayudará también el servirse de las estructuras que ya existen, como las Escuelas de Formación Diaconal y los Encuentros de formación permanente de los diáconos.
· A la comunidad diocesana en su conjunto, sirviéndose de los medios de comunicación social, de la catequesis, cursillos, talleres y encuentros, así como por medio de material impreso, y aprovechando los boletines eclesiásticos que ya existieran. Será indispensable, también, integrar a los Diáconos Permanentes en el plan global de pastoral de la diócesis y avanzar en la elaboración del directorio o estatutos diocesanos sobre este ministerio.
· Solicitar la colaboración de especialistas y pedagogos, para elaborar materiales de divulgación sobre el Diaconado Permanente de acuerdo con la diversidad cultural de la diócesis, y tomar en cuenta la realidad diocesana para elegir los medios y las estrategias adecuadas para dar a conocer los documentos y facilitar su aplicación.

TALLER

b) A nivel nacional

Desafío: Algunos Obispos no conocen suficientemente los documentos más recientes sobre el Diaconado Permanente, y no siempre les llegan los comunicados sobre este ministerio.

Recomendaciones.

· Publicar y difundir los documentos más recientes sobre el Diaconado Permanente que se han propuesto a nivel universal y latinoamericano (Ratio, Directorio y Primer Congreso Latinoamericano), así como la Ratio nacional y los documentos nacionales, donde éstos se hayan elaborado.
· Enviar a los Ordinarios de las Iglesias Particulares, y a sus delegados, la información que se reciba desde el ámbito universal y continental sobre este ministerio, así como la que se genere a nivel nacional. Será de mucha utilidad también enviar una síntesis de los documentos más recientes sobre el Diaconado Permanente, subrayando lo que se refiere a la responsabilidad de los pastores de las Iglesias Particulares y las conclusiones de los eventos nacionales y continentales sobre este ministerio.
· Elaborar la propia Ratio Nacional para el Diaconado Permanente, donde no exista, y los Estatutos para la formación de los Diáconos Permanentes, en respuesta a la solicitud de la Santa Sede.
· Elegir los medios más adecuados y eficientes para que la comunicación sobre este ministerio llegue al Obispo, a sus delegados para el Diaconado Permanente y al Vicario de Pastoral o su equivalente. Será de mucha ayuda servirse del correo electrónico como instrumento complementario para el envío de documentos e información.


c) A nivel latinoamericano

Desafío: Falta una progresiva toma de conciencia de la Iglesia Latinoamericana y del Caribe sobre el Diaconado permanente y la apropiación de la reflexión más recientes sobre este ministerio. Así mismo, es necesaria una más frecuente y eficiente comunicación entre las Comisiones Episcopales nacionales y el CELAM.

Recomendaciones.

· Organizar Encuentros Latinoamericanos y Regionales sobre el Diaconado Permanente cuidando que mantengan continuidad en los objetivos y temas, frecuencia en el tiempo y alternancia en las sedes.
· Sugerir a las Conferencias Episcopales la pronta elaboración de la propia Ratio Nacional sobre el Diaconado Permanente, donde no existan, y que se respeten las exigencias de carácter general.
· Solicitar información a cada país respecto a las actividades que realizan a nivel nacional sobre el Diaconado Permanente, las conclusiones de sus eventos y las publicaciones que se generen. Así mismo elaborar y enviar, a cada país, encuestas periódicas que sirvan como un llamado de atención para el desarrollo del Diaconado Permanente. En toda comunicación es necesario tener como interlocutor tanto al Obispo Presidente de la Comisión Episcopal, como al Secretario Ejecutivo correspondiente.
· Dar a conocer las Normas, Directorios y Planes sobre el Diaconado Permanente de cada país, así como las publicaciones que se hagan sobre esta materia a nivel nacional. En esta línea, procúrese la reedición del libro sobre El Diácono Permanente en el tercer milenio.
· Abrir un espacio sobre el Diaconado Permanente en la página web del CELAM para ofrecer información actualizada sobre este ministerio en América Latina.


II. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA FAVORECER EL DESARROLLO DE LA REFLEXIÓN TEOLÓGICO-PASTORAL SOBRE EL DIACONADO PERMANENTE

a) A nivel diocesano

Desafío: La reflexión teológica-pastoral sobre el Diaconado Permanente en la diócesis es escasa.

Recomendaciones.

· Profundizar la reflexión teológica-pastoral sobre el Diaconado Permanente donde ya exista e interesar los estudiosos de cada diócesis en la reflexión sobre este ministerio donde aún no se esté realizando. En ambos casos, es conveniente desarrollar la reflexión teológico-pastoral aprovechando las estructuras que ya existen y darla a conocer por los medios con los que cuenta la diócesis.
· Promover un serio estudio teológico pastoral sobre el Diaconado Permanente en los Institutos de formación inicial de los Diáconos permanentes y en las estructuras, tiempos y espacios de su formación permanente (se pueden aprovechar, por ejemplo, las reuniones mensuales y las de los equipos de vida). En esta línea, conviene elaborar guías temáticas a nivel diocesano que permitan a los Diáconos Permanentes del lugar profundizar sobre la esencia y más adecuada expresión del ministerio que se les ha confiado.

b) A nivel nacional

Desafío: Ausencia de una profunda reflexión teológica-pastoral sobre el Diaconado Permanente en las Conferencias Episcopales nacionales. Algunos obispos no conocen suficientemente la teología del Diaconado Permanente.


Recomendaciones

· Despertar y mantener el interés de los obispos sobre el Diaconado Permanente.
· Que la reflexión teológico-pastoral sobre el Diaconado Permanente sea tema de un Encuentro de la Conferencia Episcopal nacional.
· Hacer llegar a los obispos del país los materiales de reflexión teológico-pastoral sobre el Diaconado Permanente.

c) A nivel latinoamericano

Desafío: La reflexión teológica-pastoral sobre el Diaconado Permanente a nivel latinoamericano es incipiente y el intercambio de reflexión teológica pastoral sobre este ministerio entre los países es escaso.

Recomendaciones.

· Mantener y reforzar el equipo latinoamericano de expertos sobre el Diaconado Permanente.
· Prestar una atención continua y sistemática a la reflexión sobre el ser y quehacer del Diácono Permanente en el continente. Conviene dedicar expresamente un Encuentro Latinoamericano a la reflexión teológico-pastoral sobre el Diaconado Permanente.
· Favorecer el intercambio de reflexión teológico sobre el Diaconado Permanente entre los países, sea por correo electrónico, fax, o material impreso enviado por correo.
· Aprovechar el boletín de la OSLAM para incluir temas de reflexión teológica-pastoral sobre el Diaconado Permanente e incluir a los diáconos entre sus destinatarios.


III. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA PROMOVER UNA PASTORAL VOCACIONAL QUE DESPIERTE VOCACIONES AL DIACONADO 
PERMANENTE

a) A nivel diocesano

Desafío: Hace falta determinar los ámbitos en los cuales se ha de realizar la Pastoral Vocacional Diaconal, precisar los agentes y ser más creativos en la acción.
Recomendaciones.

· Concienciar a los Diáconos Permanentes sobre la tarea de promover vocaciones al Diaconado a través de su testimonio y por medio de la propuesta explícita entre aquellos con quienes ejercen su ministerio.
· Aprovechar las ordenaciones diaconales para promover una amplia campaña vocacional.
· Sensibilizar y capacitar a los párrocos para que promuevan las vocaciones al Diaconado Permanente desde sus parroquias. Como un instrumento para promoción de estas vocaciones, conviene preparar y distribuir una catequesis para los presbíteros sobre el ser y el quehacer de los Diáconos.
· Realizar campañas de sensibilización entre los seminaristas ya que, como futuros pastores, han de ser promotores de la vocación al Diaconado Permanente.
· Incluir el Diaconado Permanente en la Pastoral Vocacional diocesana y, donde ya haya Diáconos Permanentes, que alguno de ellos forme parte del equipo diocesano de Pastoral Vocacional.
· Integrar contenidos sobre el Diaconado Permanente en las catequesis infantiles y de adultos.
· Celebrar anualmente el día del Diácono Permanente.

b) A nivel nacional

Desafío: En la animación dela Pastoral Vocacional nacional no siempre está presente la vocación al Diaconado Permanente.

Recomendaciones.

· Incluir la vocación al Diaconado Permanente en la animación vocacional nacional.
· Sensibilizar a los promotores de vocaciones, diocesanos y religiosos, sobre la importancia y necesidad del Diaconado Permanente en la vida de la Iglesia Particular.
· Elaborar y distribuir material en el que, de manera simple, práctica y completa, se den a conocer las grandes líneas teológicas del Diaconado Permanente.

c) A nivel latinoamericano

Desafío: A nivel latinoamericano no se ha impulsado suficientemente la vocación al Diaconado Permanente.

Recomendaciones..

· Invitar a todas las Conferencias Episcopales a dedicar un año a la reflexión sobre la relación entre la caridad y el Diaconado Permanente y apoyar su realización.
· Que el animador de cada región de América Latina tome en cuenta también el desarrollo de la promoción de las vocaciones al Diaconado Permanente.


IV. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA FAVORECER EL ACOMPAÑAMIENTO Y DISCERNIMIENTO DE LOS ASPIRANTES AL DIACONADO PERMANENTE, PREVIOS A LA FORMACIÓN INICIAL

a) A nivel diocesano

Desafío: Se percibe un insuficiente acompañamiento y discernimiento inicial en la preselección de los posibles candidatos al Diaconado Permanente.

Recomendaciones.

· Dar a conocer, principalmente a los párrocos, los criterios de aceptación de los aspirantes al diaconado. Para ello será necesario contar con un perfil claro del diácono que la Iglesia quiere y necesita, a partir de lo que establece la Ratío universal y la ratio nacional, si la hubiere.
· Atender con caridad pastoral el despertar inicial de la vocación al Diaconado Permanente y comenzar a discernir su autenticidad a partir de dicho momento. En este proceso será necesario conocer a los aspirantes al Diaconado Permanente en su familia, trabajo y parroquia; de manera que ya desde el acompañamiento inicial se pueda comprobar en ellos una suficiente capacidad de servicio y liderazgo en sus ambientes naturales.
· Nombrar a diáconos experimentados como tutores que acompañen a los aspirantes, como maestros y amigos, en una labor de "padrinazgo'. Si no fuera posible el acompañamiento por parte de un diácono, que lo realice el párroco u otro agente de pastoral determinado, lo importante es no dejar nunca de lado este servicio personalizado.
· No dejar el discernimiento vocacional en una sola persona, sino integrar un equipo, de preferencia diferente del grupo de formadores -con quienes los aspirantes también deberán mantener un contacto estrecho-; se puede pensar en una comisión semejante a la que existe en algunas diócesis para el discernimiento de las vocaciones al presbiterado.

b) A nivel nacional

Desafío: No siempre existe, a nivel nacional, el interés y las iniciativas para apoyar los procesos de acompañamiento de la vocaciones al Diaconado Permanente.




Recomendaciones.

· Procurar un trabajo más coordinado y complementario entre la Comisión Episcopal de las vocaciones y la del Diaconado Permanente.
· Crear nuevos espacios de capacitación de agentes para acompañar y discernir las vocaciones al Diaconado Permanente en su etapa inicial, o enriquecer los que ya existen, de manera que quienes realicen estas tareas en las diócesis tengan la capacitación requerida.

c) A nivel latinoamericano

Desafío: A nivel latinoamericano, no se ha promovido suficientemente la necesidad de realizar procesos de acompañamiento y discernimiento de los aspirantes al Diaconado Permanente.

Recomendaciones.

· Incluir la vocación al Diaconado Permanente en los cursos latinoamericanos de Pastoral Vocacional.
· Favorecer la reflexión sobre los procesos de acompañamiento y discernimiento inicial de los candidatos al Diaconado Permanente y difundirla.


V. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA FAVORECER LA FORMACIÓN INICIAL DE LOS CANDIDATOS AL DIACONADO PERMANENTE

a) A nivel diocesano

Desafío: Hace falta elaborar un itinerario de formación integral acorde con la realidad diocesana, con el perfil de diácono que se desea, y, que ponga especial atención a la formación pastoral. Así mismo, hacen falta instancias adecuadas para la formación de los Diáconos Permanentes y que se involucre a la comunidad diocesana.

Recomendaciones.

· Elaborar un plan diocesano de formación de los Diáconos Permanentes adecuado al mundo postmoderno, globalizado y secularizado en el que estamos viviendo, y en cuyo itinerario se observe tanto la gradualidad de la formación como su integralidad.
· Asegurar que el pensum formativo considere los principios de pastoral fundamental, procurar que los candidatos tengan experiencias de pastoral adecuadas al ministerio que desempeñarán en las diócesis, e insertar al candidato en una comunidad o pastoral especifica que permita evaluar su preparación y desempeño pastoral.
· Procurar la formación de la familia del candidato, especialmente la de su esposa, y enfatizar la formación del diácono en la pastoral familiar.
· Establecer escuelas diocesanas, regionales o nacionales para la formación de los Diáconos Permanentes, con estructuras y planes de formación propios; escuelas diferenciadas del Seminario y de las escuelas para Ministros laicos.
· Conformar un equipo interdisciplinar que favorezca e impulse la formación de los Diáconos Permanentes.
· Involucrar a la comunidad diocesana en la formación de los Diáconos Permanentes, especialmente al Obispo, a los presbíteros y a los mismos Diáconos Permanentes, juntamente con sus esposas.
· Procurar que la comunidad diocesana conozca y valore las estructuras que la diócesis establezca para la formación de sus Diáconos Permanentes y sienta como propios sus logros y sus dificultades.



b) A nivel nacional

TALLER

Desafío: Hace falta articular la formación inicial a nivel nacional.

Recomendaciones.
· Elaborar un Plan nacional básico para la formación de los Diáconos Permanentes.
· Favorecer la comunicación e intercambio de planes, materiales y recursos para la formación de los candidatos al Diaconado Permanente entre las diócesis.
· Organizar Talleres, Encuentros y Cursos para formadores de Diáconos Permanentes.

c) A nivel latinoamericano

Desafío: Hacen falta líneas comunes de formación de los Diáconos Permanentes, de acuerdo con los requerimientos del Continente, con sus matices de pastoral urbana, rural, indígena, etc., el involucrar a las Conferencias Episcopales en los procesos de formación.

Recomendaciones.

· Promover Congresos, Encuentros y Cursos a nivel latinoamericano y regional para favorecer acuerdos sobre criterios generales de formación.
· Favorecer el intercambio de experiencias y materiales entre quienes tienen a su cargo la formación inicial de los candidatos al Diaconado Permanente. En esta línea, se puede organizar algún encuentro para formadores de Diáconos Permanentes y otro para directores de escuelas de formación de Diáconos.
· Ofrecer servicios de apoyo a las Conferencias Episcopales nacionales para la formación de los Diáconos Permanentes en sus diversas etapas.


VI. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA FAVORECER LA SELECCIÓN DE LOS CANDIDATOS QUE HAN DE ACCEDER AL DIACONADO PERMANENTE

a) A nivel diocesano

Desafío: Hace falta una prudente y ordenada selección de quienes han de acceder al Diaconado Permanente.

Recomendaciones.

· Sin descuidar lo establecido por la Iglesia Universal sobre la idoneidad de los candidatos, establecer los criterios de selección y los requisitos de admisión autorizados por el obispo local: edad, vida familiar y afectiva, situación económica, experiencia pastoral acompañada y evaluada, capacidad de liderazgo, etc.
· Procurar un discernimiento en el que participen, de acuerdo con su propia situación, tanto el candidato como los diversos agentes de la formación de la comunidad diocesana: familia del candidato, en especial la esposa; equipo formador; párroco del candidato y comunidad parroquias respectiva. El discernimiento comunitario permitirá superar el subjetivismo.
· No olvidar que el Diaconado es una vocación divina y que no basta el cumplimiento de un itinerario académico de formación o un nivel universitario y profesional de los candidatos. De esta manera, la selección se ha de realizar a la luz de la fe, con ánimo objetivo y misericordioso, puesta la mirada en las necesidades pastorales de la Iglesia local y aprovechando los diversos medios e instrumentos de información y conocimiento.

b) A nivel nacional

Desafío: Hace falta elaborar y dar a conocer criterios nacionales para la selección de los candidatos al Diaconado Permanente, así como divulgar los estudios más recientes sobre esta materia.

Recomendaciones.

· Tener en cuenta los documentos del Magisterio de la Iglesia universal para regular los documentos nacionales y conocer los documentos de las diócesis más avanzadas en relación con la selección de los candidatos al Diaconado Permanente para aprovechar tales experiencias.
· Elaborar las directrices o directorios nacionales que contengan los criterios que se consideran básicos a nivel nacional.
· Facilitar el trámite de informes de los candidatos al Diaconado Permanente cuando han estado en otra diócesis o en otro proceso de formación.
· Divulgar los estudios más recientes sobre la selección de candidatos al Diaconado Permanente, de manera que sirvan como apoyo para distinguir los rasgos positivos y negativos en sus itinerarios vocacionales.

c) A nivel latinoamericano

Desafío: Hacen falta más y mejores estudios a nivel continental que permitan delinear el perfil del Diácono Permanente y que orienten las tareas de selección de los candidatos.

Recomendaciones.

· Abrir espacios de reflexión y de intercambio de experiencias sobre el perfil del Diácono Permanente para América Latina y sobre los criterios de selección de los candidatos al Diaconado tanto en los encuentros y cursos, como en las publicaciones y la página web del CELAM.
· Promover estudios de psicología y pedagogía que favorezcan el crecimiento afectivo, espiritual, laboral y apostólico de los Diáconos Permanentes y que faciliten la tarea de selección de los candidatos.


VII. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA FAVORECER LA FORMACIÓN PERMANENTE DE LOS DIÁCONOS PERMANENTES

a) A nivel diocesano

Desafío: Es necesario favorecer la formación permanente e integral de los Diáconos Permanentes y de su familia (esposa e hijos), considerando los aspectos humanos, espirituales, intelectuales y apostólicos.

Recomendaciones.

· Sensibilizar a los Diáconos Permanentes, desde su formación inicial, para que asuman la formación permanente como parte de su ser y su quehacer.
· Siguiendo criterios previamente establecidos de acuerdo a la diócesis, organizar a los Diáconos Permanentes en grupos en torno al Obispo.
· De acuerdo a un plan de formación integral y permanente en relación a la pastoral global diocesana, organizar seminarios y talleres sobre temas especializados, incorporar los encuentros periódicos que ya tienen los Diáconos Permanentes (el retiro anual, las reuniones de Diáconos, la convivencia Navideña, etc.) y servirse de los programas de teología a distancia existentes.
· Conformar equipos de expertos que elaboren materiales pedagógicos, tanto para los Diáconos como para sus familias, ajustados a las exigencias del contexto cultural y del momento histórico.
· Abrir espacios de formación presencial y a distancia para las familias de los Diáconos y establecer formas de acompañamiento familiar en coordinación con las parroquias a las que pertenecen.

b) A nivel nacional

Desafío: Es necesario animar la formación permanente de los Diáconos a nivel nacional.

Recomendaciones.

· Elaborar o actualizar los planes nacionales de formación permanente de los Diáconos Permanentes.
· Favorecer la interrelación y, en la medida de lo posible, la integración entre la formación permanente de los Presbíteros y de los Diáconos.
· Buscar el financiamiento necesario para apoyar la formación permanente de los Diáconos a nivel nacional. Para este fin se pueden buscar apoyos con las comunidades diaconales de países con mayores recursos.
· Elaborar y distribuir materiales que ayuden al Diácono Permanente a profundizar en su ser y a realizar su misión. En esta línea será de gran ayuda dar a conocer publicaciones de formación especializada, esquematizar y comentar los documentos del Magisterio sobre temas de actualidad (Moral, Bioética, Economía, trabajo, familia, etc.) y aprovechar, para la difusión de estos materiales, una página web.

TALLER

b) A nivel latinoamericano

Desafío: Es necesario favorecer la reflexión y el intercambio de experiencias sobre la formación permanente de los Diáconos.

Recomendaciones.

· Elaborar un plan de actividades de acuerdo al cuatrienio del CELAM. Dentro de este plan conviene tomar en cuenta que las reuniones nacionales sobre este ministerio suelen ser cada año, favorecer encuentros regionales cada dos o tres años y organizar una reunión latinoamericana al menos cada cuatro años.
· Favorecer reuniones del equipo teológico-pastoral para la elaboración de materiales especializados y materiales de apoyo para la formación permanente que se pueden dar a conocer por medio de la página web del CELAM.
· Buscar apoyo para el financiamiento de los encuentros regionales y latinoamericanos sobre el Diaconado Permanente.


VIII. DESAFÍOS Y RECOMENDACIONES PARA FAVORECER EL ACOMPAÑAMIENTO DE LOS DIÁCONOS PERMANENTES EN SU VIDA Y MINISTERIO

a) A nivel diocesano

Desafío: Hace falta favorecer el acompañamiento eficaz de los Diáconos Permanentes.

Recomendaciones.

· Procurar que las esposas sean tenidas como las principales acompañantes de los Diáconos Permanentes en su vida y ministerio.
· Procurar un trabajo de acompañamiento presencial y constante por parte de los tutores y párrocos de los Diáconos Permanentes.
· Integrar a los Diáconos Permanentes en la programación y ejecución de la Pastoral Social Diocesana, ya que tienen, como misión específica, la caridad.

b) A nivel nacional

Desafío: Hace falta que las Conferencias Episcopales actualicen o elaboren su Directorio sobre la vida y ministerio de los Diáconos Permanentes y faciliten el intercambio de experiencias. 

Recomendaciones.

· Organizar la Comisión o Secretariado para la animación del Diaconado Permanente.
· Propiciar reuniones de estudio sobre el perfil y función del Diácono Permanente a nivel nacional.
· Favorecer el intercambio de experiencias de acompañamiento de los Diáconos Permanentes a través de reuniones periódicas de responsables diocesanos.

c) A nivel latinoamericano

Desafío: Es necesario continuar con los intercambios de experiencias a nivel latinoamericano sobre el acompañamiento de los Diáconos Permanentes.

Recomendaciones.

· Aprovechar las reuniones regionales y latinoamericanas sobre el Diaconado Permanente, de acuerdo con el período del CELAM.
· Procurar reuniones de formadores y de Obispos Presidentes de Comisiones Episcopales Nacionales del Diaconado Permanente.
· Procurar reuniones de Diáconos Permanentes y esposas.
· Elaborar materiales de apoyo para el acompañamiento de los Diáconos Permanentes y darlos a conocer a través de los medios disponibles.